Entre junio y septiembre de 2026, Avilés acogió la primera edición de la Bienal Climática: arte, industria y territorio. Bajo el lema “Ensayar lo inesperado”, la programación abordó los grandes retos de la transición ecológica, la transformación industrial y el futuro de las ciudades a través de exposiciones, encuentros, recorridos y espacios de diálogo distribuidos por la ciudad y su entorno.
En este marco, el Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación tuvo un papel destacado en la programación vinculada a la industria, tanto a través de los debates celebrados durante los Días sobre Industria y Sociedad como mediante la incorporación de distintos espacios vinculados a su actividad a las propuestas expositivas de la Bienal.
La iniciativa, impulsada por distintas administraciones e instituciones, convirtió Avilés durante más de tres meses en un espacio de reflexión y diálogo entre arte, industria, territorio y ciudadanía. Una propuesta especialmente vinculada a la identidad de una ciudad que ha hecho de su transformación industrial una parte esencial de su evolución.
Cuatro mesas, una misma pregunta: ¿qué industria queremos?
Los días 9, 10 y 11 de julio se celebraron los Días sobre Industria y Sociedad, organizados con la colaboración del Ayuntamiento de Avilés y la Alianza Q-Cero. El Parque de Ferrera se convirtió durante tres jornadas en un espacio de encuentro entre representantes empresariales, institucionales, académicos y ciudadanía.
La mesa Una mirada a la industria española del futuro, moderada por Gonzalo Sáenz de Miera (Alianza Q-Cero, Iberdrola), reunió a la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín; al director general de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa, Miguel Gómez-Pavón López, y al CEO de ArcelorMittal Asturias, Philippe Meyran. El panel abordó algunos de los grandes retos que afronta la industria española ante los procesos de transformación energética, tecnológica y productiva.
La conversación ¿Cómo imaginamos el futuro de la industria? incorporó la perspectiva empresarial y tecnológica, con la participación de representantes de Aleastur, Asturfeito, Saint-Gobain, IDESA y la EOI. El debate permitió analizar desde diferentes sectores los cambios que ya están afectando a los procesos productivos y las condiciones necesarias para que la industria siga siendo competitiva en un contexto marcado por la transición ecológica y digital.
La diversidad y el talento centraron la Conversación sobre mujer, talento y futuro de la industria, con la participación de Patricia López, directora general de IDONIAL; Laura García, responsable de I+D de ROOM2030; Carmen Gutiérrez Bueno, responsable del Departamento de Recubiertos Galvanizado en la planta de ArcelorMittal en Avilés, y Mari Luz Sánchez, directora de Biofábrica en ENCE. Una conversación que puso de relieve la importancia de incorporar todo el talento disponible a los procesos de transformación industrial.
La cuarta mesa, Ciudades industriales, moderada por Jaime Moreno Serna, profesor de la UPM y director del itdUPM, reunió a representantes de Avilés, Huelva, Lucena y Viladecans. El debate giró en torno a los procesos de adaptación de territorios con una fuerte identidad industrial hacia modelos más competitivos y sostenibles.
Manuel Campa, concejal de Desarrollo Urbano y Económico de Avilés, resumió el reto compartido por estas ciudades: “Somos ciudades que, cuando llegaron las crisis y las reconversiones, creímos firmemente en seguir siendo industriales. Esos procesos de adaptación de una industria pesada a una industria innovadora llevan tiempo y costes, pero estamos viendo los resultados. Las transformaciones nunca se acaban”.
Campa señaló además la importancia de seguir impulsando los centros de innovación para apoyar la actividad productiva y contribuir a generar una marca de ciudad capaz de atraer nuevas inversiones y talento de alto valor añadido.
Tres espacios, tres miradas sobre la memoria y el futuro industrial
La relación entre industria y territorio estuvo presente también fuera de los espacios de debate. Tres instalaciones vinculadas a la programación de la Bienal acogieron exposiciones y propuestas que abordaron, desde el arte y la creación contemporánea, cuestiones relacionadas con la memoria industrial, la transformación del territorio y los desafíos ambientales.
En el Campus de la Universidad ArcelorMittal, el histórico edificio que albergó la Escuela de Aprendices de ENSIDESA y formó a generaciones de trabajadores siderúrgicos, se presentaron obras audiovisuales que dialogaron directamente con ese legado. Las propuestas exploraron la evolución del trabajo en las fábricas y la transformación de los paisajes marcados por la actividad industrial, adquiriendo una especial resonancia en un espacio ligado durante décadas a la formación de profesionales de la industria avilesina.
Por su parte, Espacio Portus, situado en las antiguas instalaciones de los astilleros del puerto de Avilés, acogió instalaciones centradas en la relación entre territorio, rutas marítimas comerciales e impacto medioambiental. El enclave permitió conectar la tradición naval e industrial de la ría con cuestiones contemporáneas como la economía circular y la gestión de residuos.
Finalmente, el Centro de Empresas La Curtidora acogió propuestas artísticas y comunitarias relacionadas con la cooperación, las técnicas tradicionales y el cuidado del territorio. El propio edificio constituye uno de los ejemplos más representativos de la transformación de Avilés: una antigua fábrica de curtidos del siglo XIX que, tras su cierre y posterior rehabilitación, se convirtió en un centro de incubación empresarial de Asturias y en uno de los espacios de referencia para el emprendimiento.
Un parque que también participa en la conversación
La participación del PCT Avilés Isla de la Innovación en la Bienal Climática fue más allá de la organización de actividades. Su presencia permitió incorporar a la programación una mirada vinculada directamente a la realidad industrial de Avilés y a los procesos de transformación que están redefiniendo el sector.
La Bienal puso así en relación dos dimensiones que forman parte de la evolución de Avilés: la memoria de una ciudad construida alrededor de la industria y la construcción de una nueva realidad basada en la innovación y el conocimiento.
El reto para Avilés es continuar adaptándose sin renunciar a su identidad industrial. Y en ese proceso, el Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación constituye uno de los espacios desde los que conectar industria, innovación, talento y territorio.




